Friday, February 19, 2010

La susceptibilidad

Casa de Oracion en Mision Avivamiento.

Cuando nuestros cuerpos estan enfermos son especialmente sensibles al frio, a las corrientes

de aire y a otros factores ambientales. Si nuestros "egos" estan enfermos, nuestras almas

tambien son sensibles.

La susceptibilidad es el deseo que tiene el ego de llamar la atencion. Esperamos que nuestros

egos sean consentidos y mimados como un cuerpo enfermo.

Si no ocurre eso, si no recibimos amor, atencion, respeto, si se nos pasa por alto o alguien se

olvida de nosotros, si somos criticados, entonces reaccionamos como una persona que esta

fisicamente enferma y ponemos una cara horrible.

Nos sentimos heridos, lloramos y nos rebelamos contra nuestros projimos y les reprochamos.

Nos imaginamos que no se nos esta tratando como merecemos, que la gente esta siendo

injusta con nosotros. Cada vez que dicen algo, pensamos que estan tratando de herir

nuestra reputación. Llegamos a ser infelices, pero al mismo tiempo atormentamos

y tiranizamos a los que nos rodean por medio de la susceptibilidad y el egoísmo.

Esa es la razón por la cual eso no es solo "una disposicion no afortunada", sino un pecado

que da origen a muchos males, que nos hace amontonar culpa sobre culpa por causa de

nuestra conducta hacia nuestros semejantes. No importa cual sea el costo, tenemos

que ser libres de este pecado y comenzar a librar una campaña contra el.


Por lo general, que es lo que hacen las personas susceptibles? En vez de declarar la guerra

contra este pecado, "ponen a su ego en cama", esperando que alguien acuda a consolarlo y

mimarlo. Aun si esto ocurre, la situacion no mejorara; porque su susceptibilidad es una

enfermendad imaginaria. Los pacientes que tienen enfermedades imaginarias, mientras mas

mimados sean, peor se ponen.

Solo podrán recibir ayuda si la persona deja de afligirse con ellos y mas bien los confronta con

la dura realidad de la vida. Lo mismo es cierto con respecto a las almas sensibles que sufren

de la enfermedad de egoismo. Deben estar dispuestas a someterse a un tratamiento rudo.

Ante todo, tenemos que aceptar el diagnostico sin formular ninguna excusa. No son los demas

los que nos estan hiriendo todo el tiempo, sino nosotros mismos, con nuestras demandas

egoístas de amor , respeto, reverencia, reconocimiento, halagos.... somos la causa de nuestras

dificultades. Cuando hay tensiones, nosotros somos los culpables.

Esas tensiones solo pueden resolverse si nos arrepentimos de nuestro pecado de egoismo,

que es un pecado contra el amor.

Jesus nos redimió para que ya no vivamos para nosotros mismos, para nuestro ego, sino para

aquel que murio por nosotros (2 Corintios 5:15),

2 Corintios 5:15 (Reina-Valera 1995)

15 y él por todos murió, para que los que viven ya no vivan para sí,

sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

y tambien para nuestros semejantes. Los egoístas siempre se sienten fácilmente heridos.

Destruyen toda situacion armoniosa y hacen increíble la redencion de Jesus, pues a causa de

estos, otros que estan comenzando a seguir a Jesus tropiezan.

Asi que, sin que nos demos cuenta, nuestro egoismo puede hacer que otros dejen de creer en

Jesus, y de ese modo los exponemos al mas grande de todos los peligros.

Cuan terrible sera si en el dia del juicio la acusaciones de ellos caen sobre nosotros!

Debemos hacer todo esfuerzo posible para deshacernos del egoísmo. La misma palabra indica

que somos esclavos de nuestros egos. Nuestro pensamiento se centra en torno a nosotros,

en vez de centrarse en Jesús, y eso a pesar de que fuimos llamados a tenerlo a El como Centro

de nuestras vidas. Pero si lo mas importante en este mundo es satisfacer nuestros egos con

atenciones, amor, respeto, reverencia y otras buenas cosas, nunca podremos entrar arriba

en el reino de Jesús. Allí todo se centra en Jesus, libre de toda atadura egoísta.

Nuestra susceptibilidad tiene que ser vencida, porque Jesús vino a libertarnos de nuestros

pecados. De que modo? No poniéndose uno ninguna atención a si mismo, no haciendo

demandas de amor, atención, ni reverencia. Esto hay que hacerlo de un modo practico.

Tenemos que hacer un compromiso con Dios -por escrito- con fe en su redencion.

Digamosle al Señor:

De hoy en adelante ya no quiero esa atencion que aumenta mi susceptibilidad.

No quiero manipular para que me amen, me respeten y me comprendan.


Quiero saber aceptar la critica y el reproche y tomarlos con la calma

de una persona sabia.


Quiero que mi ego y sus demandas se mueran de hambre, de tal modo

que pueda yo tener en mi corazon lugar para Ti, Jesus, y para tu amor

que no busca lo suyo. Permiteme andar en tu camino y dar fruto para Ti.


Creo en tus palabras: "Porque todo el que quiera salvar su vida, la perdera;

y todo el que pierda su vida por causa de mi, la hallara." (San Mateo 16:25)


Si, quiero ser libre de este pecado inmediatamente. Entonces me esforzare

en la fe para poder decir: "Gracias a Ti Dios fui libre y sano".


Ahora te confieso susceptibilidad y te pido me liberes de ella, pido perdon

por mi falta de madurez, por todo egoismo, y ruego luz sobre mis

pensamientos, para percibir el momento en que no estoy yendo bien.


Al castigar mi ego, quieres ayudarme a ser libre de mi susceptibilidad.

Esa redencion la ganaste Tu para mi. En espiritu, veo al nuevo hombre, libre

y gozoso, ya no cubierto con la nube de la susceptibilidady asi, sera,

en el nombre de Jesus. Amen.



Pero por el hecho de que el camino es largo, no debemos cansarnos ni desanimarnos cuando

caemos continuamente.

Tenemos que soportar hasta el fin, con fe en que la redención de Jesús nos ha librado, hasta

que podamos ver lo que hemos creído. Puede haber algo imposible para Dios?

La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado, no importa cuan fuerte y persistente

pueda ser el vicio, la atadura, la maldicion. El es mayor que cualquier cosa, mayor aun que

el extraño poder de nuestro ego.

No obstante esta verdad, todavía es necesario soportar con fe y no cansarnos. Tenemos que

pasar mucho tiempo invocando el victorioso nombre de JESUS y alabando el poder de El

contra el pecado. Si Jesús se llama a Si mismo el Redentor, El no permitiria que su nombre

sea avergonzado, sino que hara refulgir su honor que esta comprometiendo y probara

que El puede realmente romper las cadenas del pecado.

No tiene ningún valor el solo invocar el nombre de Jesús y su victoria, sin estar dispuestos a

colocarnos en las manos de Dios y permitir que El nos trate con disciplina por causa de nuestros

rasgos pecaminosos. Esta disciplina nos limpiara.

Solo si hacemos las dos cosas lograremos la meta.


Otros Temas Relacionados :

Oraciones de Sanidad y Auto-liberacion.

http://oraciones-intercesion.blogspot.com/

Guerra Espiritual.

http://cris-guerraespiritual.blogspot.com/


Inspirado en el tema " LA SUSCEPTIBILIDAD" de Basilea Schlink
ampliado por Casa de Oracion en Mision Avivamiento.



Cristina Blanc-Ramirez.
~ Sierva de Jesus el Yeshua Hamashiach~
Casa de Oracion en Mision Avivamiento.

mision-intercesion1usa@hotmail.com

No comments:

Post a Comment